martes, febrero 21, 2006

¿Por qué las personas se ponen tristes cuando suben a la "micro"?


Estos días de verano (y también que el Metro haya subido la tarifa) han sido la excusa para usar micro... en la mañana y en la tarde (aunque a veces me voy caminando, he de confesar), y será porque voy contra la mayoría, pero cada vez que me subo a alguna, está siempre medio llena... y las personas están tristes... en la mañana y en la tarde.... y bueno, ellas y ellos al mirarme pueden pensar que yo también estoy triste, pero no es así (en la mañana solo tengo cara de sueño... muchísimo sueño... y en la tarde cara de “wow... que día!!!”...), pero la gente que camina se ve feliz... he aquí mi teoría... cada vez que nos subimos a la micro cambiamos de actitud... entramos en un submundo que contagia tristeza... o al menos... algo menos que la alegría que tiene la gente que camina...

El detalle de que medio de transporte usamos, no es tan detalle cuando está provocando en nosotros hasta cambios de actitud, por eso que una política pública se preocupe de realizar una transformación en el sector se agradece... y el desafío, más allá del diseño de recorridos, mecanismo de pago, profesionalización del gremio... tiene que ver con cuestiones culturales: van a tener que aprender a saludar a los choferes (yo siempre lo hago y algunos miran con cara de.... y éste?????), a andar con monedas o tarjeta, a subir y bajar en paradas autorizadas, no subir en segunda fila (tampoco bajar), no comprar de un cuantohay.... calcular bien el tiempo, ya que las micros nuevas...son mas lentas... y en fin.... cuidarlas... eso será lo difícil.

¿Por qué los cambios de este tipo son tan difíciles?... por varias razones, creo, primero porque somos animales de costumbre... y es cómodo ser de costumbres... nada nuevo cada día, rutinas aprendidas... riesgos mínimos... por eso que para poder aplicar estos cambios importantes se requieren políticas públicas que además de apuntar a la eficiencia económica y social, eficacia y todos esos términos que nos gustan.... debe contener aspectos educativos... que harán de la transformación cultural un fenómenos menos duro.

También los cambios nos cuestan, porque no nos han enseñado a vivir en constante cambio, mas bien nos preparan para aceptar que la vida es de un modo y ni siquiera nos sentamos a pensar en como sería el mundo si las cosas fueran diferentes... ese es el desafío. Mi desafío. Creer que el mundo es posible de ser diferente, que es posible cambiarlo, que es posible aportar desde donde estemos para que alguien, en cualquier latitud, raza, sexo o condición, pueda ser un poquito más feliz.

Y espero que el Transantiago haga al menos un poquito mas feliz a los miles que se suben con cara de tristeza a la micro de cada día.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

A MI NO ME HA HECHO MUY FELIZ, PERO CREO QUE DE A POCO SE PUEDEN DAR CAMBIOS POSITIVOS. LO QUE SE DEBE GENERAR ES UN CAMBIO DE ACTITUD DE LA CIUDADANIA Y AFRONTAR LAS MEJORAS DESDE UNA PERSPECTIVA POSITIVA.

7:40 p. m.  

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